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Nuestra historia

Más de 50 años cuidando de cada cliente como si fuera parte de la familia

Todo empezó con una idea sencilla

A finales de los años 60, Modest y Núria decidieron dejar la casa donde vivían, a pocos kilómetros de Peramola, para empezar una nueva etapa en el pueblo. Allí construyeron su primer negocio familiar, una fonda que llamaron La Masia Forner, en recuerdo de sus orígenes.

Con esfuerzo, dedicación y un trato cercano, comenzaron a recibir a los primeros clientes que buscaban un lugar donde comer y descansar.

Masia Peramola es el resultado de toda una vida dedicada a la hospitalidad, la cocina y el trato cercano. Un proyecto familiar que ha crecido con el tiempo, pero que mantiene intacta su esencia: hacer que cada persona que nos visita se sienta como en casa.

En los años 80, su hijo Josep tomó el relevo del negocio y, tiempo después, junto a Joana, impulsó un nuevo proyecto: la construcción del actual hostal-restaurante.

Este nuevo espacio abrió sus puertas en 1992, marcando un antes y un después en la historia de la familia, con unas instalaciones más amplias y preparadas para seguir creciendo.

Tradición que evoluciona

Hoy, con la incorporación de Laura, Masia Peramola sigue avanzando con una visión más actual, adaptándose a las nuevas necesidades sin perder lo que la hace especial.

Se han modernizado las instalaciones y mejorado los servicios, incorporando espacios accesibles para todos, pero manteniendo siempre la cocina casera, el producto de proximidad y el trato familiar que nos define.

Más de cinco décadas después, seguimos trabajando con la misma idea con la que empezó todo: ofrecer un lugar donde comer bien, descansar y sentirse a gusto.

Porque para nosotros, Masia Peramola no es solo un negocio. Es nuestra casa. Y queremos compartirla contigo.